La mudanza.

El pasado viernes 19 de julio nos dieron la llave de nuestro nuevo piso y desde ese día estuvimos llevando cajas allí. Íbamos poco a poco cada día, por una parte porque no teníamos muchas cajas y había que vaciarlas en el piso nuevo y volver a llenarlas en el viejo, y por otra parte, porque queríamos que la mudanza grande se hiciera rápido.

Ésta se hizo el sábado 27 y nos ayudaron mi hermano Christian, mi cuñado Xoan y su hijo Lois y nuestros amigos Luis y Laura. Mi cuñado trajo un camioncito para los muebles más grandes. Durante la mañana se trasladó todo (menos bultos pequeños que llevaríamos mi novio y yo en los siguientes días). Tomamos empanada a media mañana, nos vinieron a visitar Muriel y Selena, quienes luego se fueron con Christian, y al medio día fuimos a comer juntos a un restaurante cerca del piso. Nos acompañaron Ana y Olalla. Por la tarde ¡jugamos al tetris con los muebles! Es decir, estuvimos moviendo la disposición de los muebles del salón un montón de veces, porque no sabíamos cómo ponerlos. Me hacía mucha gracia ver a los chicos mover los muebles de un lado para el otro, y Ana, Laura y yo decir “no, así no queda bien… qué tal si los poneis de esta manera…”. ¡Pobres!

Ese mismo día nos quedamos a dormir en el piso nuevo. Las llaves del otro las entregamos el día 31.

En cuanto a mí, la mudanza me destrozó la espalda. No movía cajas ni nada pesado, pero el hecho de estar todo el día de pie de aquí para allá, llenando cajas y vaciándolas, limpiando, ordenando, agachándome, y eso durante unas dos semanas me provocó un dolor en la zona lumbar que me obligaba a sentarme o tumbarme a cada rato. Y por las noches no podía más. Podía tomar paracetamol para el dolor, pero no me hacía nada. Lo único que funcionaba era descansar y las noches eran bastante reparadoras. Ahora que todo pasó ya casi no me duele la espalda.

Por último, comentar que el sábado pasado fuimos al Ikea. ¡Qué gran invento el Ikea… jaja! Estuvimos todo el día y la verdad es que me cansé pero mereció la pena, compramos varias cosas que necesitábamos, como unos zapateros, una cajonera y una alfombra para el estudio, el colchón de la cuna junto con un protector, el famoso sillón con la estructura de madera y el asiento de tela y varias cosas pequeñas para la cocina, el baño, los armarios, etc… Quedamos contentos, aunque la tarjeta de crédito echó un poco de humo… jeje.

Ahora mismo, el piso está a medio ordenar, aún tenemos muchas cosas por el medio pendientes de que se les encuentre un lugar en algún armario o cajón… Pero nos lo tomamos con calma para no cansarnos tanto como estas últimas semanas.

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s