La Navidad de Lucía.


Este año Lucía se dio cuenta de qué es la Navidad. El año pasado, con un añito apenas entendía qué pasaba, veía las luces y los árboles de navidad, le gustaron sus regalos pero poco más. Esta vez sí que lo vivió de forma más intensa.

En la guardería y con las abuelas aprendió villancicos (su padre y yo no somos tanto de canciones navideñas) y las está cantando a menudo. Le gustan mucho la de “25 de diciembre, fun, fun, fun” y la de la “marimorena”. Por cierto que se sabe un montón de canciones. Me asombra la memoria que tiene. En la guardería también tenían la temática navideña para los cuentos, los dibujos, los colores que aprenden, etc…

A Papá Noel también lo conoce muy bien. Entendió el concepto de que Papá Noel iba a venir a casa a traer los regalos, si se portaba bien. En general es una niña muy buena aunque tiene sus pequeños berrinches. Pero cuando le decíamos que tenía que portarse bien por este tema se esforzaba mucho.

En nochebuena nos fuimos a cenar a casa de mis suegros, pero antes de marchar dejamos los calcetines al lado del árbol y le pusimos unas galletas para Papá Noel y una zanahoria para los renos.

1- mañana de Navidad (5)

Cuando volvimos a casa nos fuimos a dormir y la mañana de Navidad fuimos todos al salón, y ahí estaban los regalitos debajo de cada calcetín. Estaban los de papá, mamá, Lucía y hasta el calcetín de la gata! Lucía quedó impresionada! Vio que Papá Noel se había comido las galletas y los renos la zanahoria. Fue un momento muy feliz, incluso antes de abrir los regalos. Al medio día fuimos a comer a casa de mis padres, con mi hermano y familia y allí recibió más regalos.

Ahora ya está pensando en los Reyes, jaja… Se lo sabe todo. Nosotros tampoco le hemos hablado mucho de los Reyes Magos, pero ella ya se quedó con el cuento y ya sabe que va a haber más regalos.

2- comida de Navidad (27) (2)

La otra cosa que me hace feliz estos días es que tanto David como yo estamos de vacaciones durante estas fiestas (tenemos dos semanas) por lo que podemos disfrutar de nuestra hija, pasear, hacer las compras navideñas y simplemente descansar… Es una suerte. Yo ya necesitaba este paréntesis ya que el trabajo me está agobiando mucho. En fin, aún tenemos esta semana así que tenemos que disfrutarla al máximo en familia.

¡Vamos a jugar!

parque de bolas

Ayer, fuimos al parque de bolas por primera vez. Mientras Lucía se lo pasaba pipa con las pelotitas, se me ocurrió que podía escribir una entrada sobre sus juegos y juguetes preferidos. La verdad es que tiene sus gustos bien definidos, por eso me parece interesante comentar qué es lo que le gusta a una niña (aplicable también a un niño) de un año y medio.

Los libros:

Lo primerísimo son los libros. No hay día en que no pida sus libros. Tiene varios de “lectura” -vease dibujos de animales y bebés… Desde muy bebé le empezamos a leer libros para que se familiarizara con ellos, todas las noches, antes del bibe. Era como un ritual. Mi pareja y yo somos grandes lectores y nos gustaría transmitirle eso a nuestra hija. Pues ahora pide los libros a todas horas y a veces los ve ella sola y a veces pide que le leamos.

También le gustan mucho los libros de pintar y los de pegatinas. Con ellos se entretiene mucho sola. Le compramos ceras ya que no manchan y le enseñamos que sólo puede pintar esos libros y nada más, ni ropa ni paredes ni otros objetos, y la verdad es que hace caso.

Los juguetes:

La verdad es que tiene muchos juguetes. Aunque le gustan casi todos, hay dos a los que tiene un especial cariño: un bebé y una muñeca de trapo llamada Rosita. Les da abrazos y besos y los pone a dormir… Suele llevar alguno cuando salimos.

Actualmente sus preferencias son los Lego Duplo, un arca de Noé que tiene un montón de animalitos pequeños y el último descubrimiento: las Pin y Pon. En cuanto a éstas, si os fijais en la foto, le quito los accesorios pequeños, porque tengo miedo que los meta en la boca. No suele meter nada en la boca pero más vale prevenir. Además cuando juega con ellas siempre estoy presente, soy consciente de que son piezas pequeñas y hay que vigilar.

pin y pon

También le gusta mucho jugar a la pelota e ir al parque para balancearse en el columpio y tirarse por el tobogán.

Caso especial: Los dudús:

No considero que los dudús formen parte de la categoría juguetes. Los veo más como unos compañeros para dormir. Para aquéllos que no conozcan la palabra, un dudú es un peluche con cuerpo de trapo que los bebés usan para dormir y tranquilizarse. Lo abrazan y en concreto mi hija lo pone muy cerquita de la cara, parece que eso la calma y se queda dormida felizmente. Usé dudús casi desde que nació. Ponía primero el peluche contra mi piel para que cogiera mi olor y cuando acostaba a la niña en su cunita le ponía el dudú cerca de la nariz para que notara mi presencia. Siempre funcionó bien y muchos expertos recomiendan esta táctica ya que el bebé se siente “protegido y acompañado”. Yo lo recomiendo. Eso sí, hay que tener varios por si se mancha o pierde alguno, tener siempre otro a mano. En casa tenemos uno que es específico para la cuna y luego tenemos otros que son los que la acompañan cuando vamos en coche o en la silla de paseo y también los que van con ella a casa de los abuelos, para poder dormir la siesta con ellos.