Mi rutina de deporte.

Llevo muchos años haciendo pilates. Tengo la suerte de tener una profesora fantástica y adoro ir a clases. Son dos veces a la semana. Ya hablé sobre esto anteriormente.

pilates

Ya comenté también que recuperé más o menos mi figura, pero  mi barriga ya no es lo que era. Sigue un poco redondeada y la piel está más fláccida. Por tanto, decidí hace un mes y medio que esto tenía que acabar. Me iba a poner en serio…

Así pues, me entregué totalmente al deporte y a la comida sana. Mi método es el siguiente. Hago deporte 6 días a la semana. Alterno un día de cardio (correr, bici estática o aerobic en casa) con un día de fitness (también en casa) o pilates.

En cuanto a la alimentación, mi intención no es hacer dieta, sino intentar conseguir un hábito saludable. Así, hago 5 comidas al día. El desayuno tiene que ser consistente, y se basa en leche desnatada, algo de fruta y cereales. A media mañana, un tentempié, que puede ser otra fruta con un té verde, o bien un zumo natural con una barrita de cereales, o también un yogur desnatado. La comida es más o menos libre… pero siempre evitando fritos, salsas y grasas, priorizando las carnes o pescados a la plancha y verduras o ensaladas. También se puede acompañar de pastas, arroz o patata cocida. La merienda es más o menos como el tentempié de la mañana, intentando que sea más ligera. Y por último la cena suele consistir en fruta, yogur, alguna loncha de pavo o queso light, o también ensalada.

desayuno-sano

Lo que quiero conseguir es recuperar mi barriguita plana pero también adoptar un estilo de vida más sano, en el que no suponga un esfuerzo evitar los dulces y las bollerías, sino más bien que sea una costumbre. Si bien, me reservo un día a la semana para picar algún caprichito… siempre sin pasarme.

De momento mi voluntad está intacta, aunque siempre hay algún día que no consigues cumplir al 100%, bien porque te encuentras cansada y ese día no haces deporte, bien porque estás invitada en casa de algún familiar y no puedes evitar probar ese postre casero que tan buena pinta tiene. Pero ahí estamos. Ya contaré más adelante si sigo con el plan.

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Nuestras vacaciones de verano.

La semana pasada nos fuimos de vacaciones. Solo fueron cuatro días, porque decidimos irnos en coche en vez de coger el avión, y no queríamos romper la rutina demasiado tiempo. Puedo parecer sobreprotectora en cuanto a la comodidad de Lucía, pero también es para la mía y la de su padre. Al final, unas vacaciones con mucho trajín casan mucho. Finalmente decidimos visitar Bilbao y San Sebastián. En el camino, paramos en Burgos.

Los preparativos.

Al ir en coche, solo nos preocupamos de elegir bien el hotel y reservarlo. En nuestro caso, elegimos uno céntrico en Bilbao. A posteriori diré que fue una buena elección. Se encontraba en Abando, cerca del Guggenheim y a pocos minutos andando de la zona vieja.

En cuanto al equipaje, al ser verano no necesitamos llenar mucho las maletas, ya que la ropa es ligerita. La semana se preveía calurosa, con las mañanas y las noches un poco más fresquitas, por lo que para Lucía elegí vestidos y monos cortos, con chaquetitas de punto para la primera hora del día y para las noches. Llevé más ropa de la que al final usó, porque quería mudas por si se manchaba etc… No pudieron faltar un par de libros, sus muñecos favoritos y los dudús.

El viaje.

Nuestra intención era madrugar mucho para llevar a Lucía aún dormida para el coche y que durmiera unas horas en el camino antes de desayunar. Pero en cuanto bajamos al garaje a las 7 de la mañana ya se despertó y siguió espabilada hasta que paramos una hora después para tomar el bibe. No pasaba nada porque se portaba bien y no se quejaba. No durmió hasta el mediodía. Teníamos pensado parar en León para comer y visitar pero como ella dormía aprovechamos y seguimos. Al llegar a Burgos, se despertó, así que paramos allí a comer y visitar.

Burgos

Hacía muchísimo calor y buscábamos la sombra a toda costa. La ciudad es muy bonita, con un paseo fluvial precioso y la catedral que es impresionante. También lo es el precio de la entrada, 7€! Me pareció demasiado y no entramos.

La estancia.

Al llegar a Bilbao pudimos dar un paseo a última hora por el casco viejo.

Al día siguiente, tocó visita al Guggenheim. Es un edificio espectacular, aunque no soy fan del arte moderno.

5- Guggenheim (1)5- Guggenheim (23)

Los demás días nos dedicamos a visitar la ciudad, con incapié en la zona vieja que es preciosa. Para comer y cenar optamos por los pintxos típicos y el txacolí, riquísimo todo. Lucía se lo pasó en grande durante las visitas. De vez en cuando echaba una siestecita en la silla pero muy cortita, no tan larga como si estuviera en su cuna, en casa, pero ella lo llevó bien y estaba feliz.

Fuimos un día a San Sebastián, que está a una hora de camino. No tuvimos mucho tiempo, pero pudimos ver la playa de la Concha, que es muy bonita y también el casco viejo dónde callejeamos.

6- San Sebastián Playa de la Concha (9) 7- San Sebastián casco viejo (10)

 

El último día, antes de regresar, fuimos a Portugalete, que se une con Getxo a través de un puente que es Patrimonio de la Humanidad, el puente de Vizcaya. Tiene un transbordador para cruzar el río que va colgado. Es muy chulo y el ticket sólo vale 0,35€.

puente

 

Tenía miedo de que Lucía no se adaptara a la cuna del hotel (la verdad, bastante cutre) y al hecho de que estaría en la misma habitación que nosotros. Ella ya duerme sola en su habitación desde muy pequeña. Pero todo fue bien, salvo una noche en la que se despertó a las 5 de la mañana y tardamos una hora en que volviera a dormir (ella creía que ya era por la mañana).

La vuelta se hizo larga, pero tuvimos suerte con Lucía porque se portó muy bien. De vez en cuando se quejaba y parábamos un poco. Es normal, son muchas horas y acaba aburriéndose. Durante los últimos kilómetros le pusimos la tablet colgada del asiento delantero con dibujos animados, para que se mantuviera entretenida.

En resumen, estoy contenta con nuestras primeras mini-vacaciones. Ahora ya estoy trabajando otra vez y ya lo hecho de menos.

Empezó el verano.

Este mes de junio hizo un tiempo estupendo aquí en Galicia. Nos decidimos pues a iniciar la temporada playera.

Las playas gallegas, para quien no las conozca, son paradisíacas. El agua es cristalina, la arena es blanca y fina y los servicios son muy buenos. Por eso Galicia es una de las comunidades autónomas con más banderas azules de España. Lo único de lo que podríamos quejarnos es que el agua del Atlántico está un poco fría, pero prefiero eso que el agua caliente del Mediterráneo, que no refresca nada.

Lucía ya había ido dos veces a la playa el año pasado, pero era muy pequeñita y estuvimos muy poquito tiempo cada vez y lógicamente ya no se acuerda. Esta vez sí que lo disfrutó. Lo primero que le llamó la atención fue la arena, le gustó mucho, se sentó en la toalla con los pies en la arena y jugó con el cubo y la pala. Le llenamos el cubo de agua y estuvo haciendo castillos pequeñitos y se embadurnó las piernas de arena. Estaba muy graciosa. Acabó como un croqueta…

En cuanto al agua, la llevamos a la orilla y mojó los pies, pero no le gustó nada. Decía “no te gusta agua”! Jaja, pobre. Creo que lo que no le gustaba eran las olas, la debían de asustar. La cogimos en brazos y ya no quiso ir más al agua. Yo no la quiero forzar. No es necesario que llore y que le coja miedo al agua. La iremos acostumbrando poco a poco. Le enseñaremos cómo se bañan papá y mamá y que no pasa nada. Y ya saldrá de ella querer bañarse o simplemente mojar los pies.

Al finalizar nos fuimos para las duchas. Llené el cubo de Lucía con agua y le lavé las piernas y los brazos para quitarle la mayor parte de la arena. Ya la ducharía luego en casa.

Sólo estuvimos un par de horas, no más, ya que creo que es muy pequeña y la playa cansa mucho. Además prefiero ir a última hora de la tarde cuando el sol es menos dañino.

Para mí, lo más importante a la hora de ir a la playa es la protección solar. Ella tiene una crema infantil de farmacia, de protección 50. Nosotros, evidentemente, también nos echamos protección. No hay que escatimar ya que las enfermedades de la piel no son ninguna broma. El sol puede hacer mucho daño. Además la niña está todo el rato debajo de la sombrilla. No quiero que esté al sol más que para dar un paseo. Y el sombrero, como ya comenté en otro post, es obligatorio.

En definitiva, el verano es una maravilla. Si vamos preparados (con agua para estar hidratados y una muda) y protegidos, las tardes en la playa son una delicia.

Gracias por leerme.

¡Vamos a jugar!

parque de bolas

Ayer, fuimos al parque de bolas por primera vez. Mientras Lucía se lo pasaba pipa con las pelotitas, se me ocurrió que podía escribir una entrada sobre sus juegos y juguetes preferidos. La verdad es que tiene sus gustos bien definidos, por eso me parece interesante comentar qué es lo que le gusta a una niña (aplicable también a un niño) de un año y medio.

Los libros:

Lo primerísimo son los libros. No hay día en que no pida sus libros. Tiene varios de “lectura” -vease dibujos de animales y bebés… Desde muy bebé le empezamos a leer libros para que se familiarizara con ellos, todas las noches, antes del bibe. Era como un ritual. Mi pareja y yo somos grandes lectores y nos gustaría transmitirle eso a nuestra hija. Pues ahora pide los libros a todas horas y a veces los ve ella sola y a veces pide que le leamos.

También le gustan mucho los libros de pintar y los de pegatinas. Con ellos se entretiene mucho sola. Le compramos ceras ya que no manchan y le enseñamos que sólo puede pintar esos libros y nada más, ni ropa ni paredes ni otros objetos, y la verdad es que hace caso.

Los juguetes:

La verdad es que tiene muchos juguetes. Aunque le gustan casi todos, hay dos a los que tiene un especial cariño: un bebé y una muñeca de trapo llamada Rosita. Les da abrazos y besos y los pone a dormir… Suele llevar alguno cuando salimos.

Actualmente sus preferencias son los Lego Duplo, un arca de Noé que tiene un montón de animalitos pequeños y el último descubrimiento: las Pin y Pon. En cuanto a éstas, si os fijais en la foto, le quito los accesorios pequeños, porque tengo miedo que los meta en la boca. No suele meter nada en la boca pero más vale prevenir. Además cuando juega con ellas siempre estoy presente, soy consciente de que son piezas pequeñas y hay que vigilar.

pin y pon

También le gusta mucho jugar a la pelota e ir al parque para balancearse en el columpio y tirarse por el tobogán.

Caso especial: Los dudús:

No considero que los dudús formen parte de la categoría juguetes. Los veo más como unos compañeros para dormir. Para aquéllos que no conozcan la palabra, un dudú es un peluche con cuerpo de trapo que los bebés usan para dormir y tranquilizarse. Lo abrazan y en concreto mi hija lo pone muy cerquita de la cara, parece que eso la calma y se queda dormida felizmente. Usé dudús casi desde que nació. Ponía primero el peluche contra mi piel para que cogiera mi olor y cuando acostaba a la niña en su cunita le ponía el dudú cerca de la nariz para que notara mi presencia. Siempre funcionó bien y muchos expertos recomiendan esta táctica ya que el bebé se siente “protegido y acompañado”. Yo lo recomiendo. Eso sí, hay que tener varios por si se mancha o pierde alguno, tener siempre otro a mano. En casa tenemos uno que es específico para la cuna y luego tenemos otros que son los que la acompañan cuando vamos en coche o en la silla de paseo y también los que van con ella a casa de los abuelos, para poder dormir la siesta con ellos.

Llega el buen tiempo




A mediados de mayo empezó el buen tiempo aquí en Galicia y se agradece un montón. Por las mañanas y cuando se pone el sol, aún hace fresquito, pero por el día huele a verano. Hay mucha diferencia de temperatura en las distintas horas del día, por lo que vestir a Lucía es difícil. Cuando la llevo a casa de las abuelas, mientras yo voy a trabajar, siempre le llevo varias mudas. Estos días suele salir de casa con pantalón fino (tipo leggin o parecido) y camiseta de manga larga. Y entonces en su bolsa le pongo otra muda igual (por si se mancha) y otra muda corta (pantalón corto o falda y camiseta de manga corta, o bien vestido). Es que al medio día no hay quien pare al sol. Lo imprescindible para salir de casa es el sombrero. Ya había comentado que mi niña tiene la piel muy blanquita y sensible, por lo que tampoco puede faltar una buena crema protectora para el sol. Se la echo antes de salir de casa.

en el jardín

en el jardín

en el jardín

Una vez preparadas para la calle, es un placer verla corretear en los parques o en las plazas con sus brazos y piernas al aire y su sombrero… Se lo pasa en grande. Mis padres tienen una finca muy grande en la que Lucía juega mucho. Hay muchos árboles por lo que suele estar a la sombra y es una delicia tomar el café o la merienda allí. Por otra parte, mis suegros, que viven en piso salen más de casa y van al parque para que Lucía juegue.

Cuando vayamos a la piscina y a la playa, le dedicaré un post. Estad atentos.

Sillas de paseo, ¿cuál elegir?



Cuando nació Lucía me prestaron el carrito tres en uno de Bebecar. Traía el capazo, la sillita y el maxi cosi. La verdad es que me vino muy bien el préstamo, ya que un carro de estas características es muy caro, y al final lo usas solo unos meses. El carro está muy bien, es de buena calidad (era de segunda mano pero como si estuviera nuevo), rueda bien. Lo único que no nos gustaba era que ocupaba mucho. Yo tengo un coche pequeño y para llevarlo, solo podía poner la estructura de las ruedas en el maletero, quitando una rueda, y el capazo o la silla iban dentro del coche. El capazo lo usamos los primeros meses hasta que Lucía supo sentarse sola. Después nos pasamos a la sillita. La puedes colocar mirando para ti o bien mirando hacia delante. Yo la puse mirando para mí durante bastante tiempo, porque el bebé está más tranquilo si ve a su mamá. Cuando ya fue más espabilada la puse mirando hacia delante ya que le gustaba ver la calle. En cuanto al maxi cosi, hay muchos padres que lo usan para pasear, sin embargo a mí no me gustaba. Recomiendan que el bebé no esté más de dos horas en esa postura medio sentada ya que no es bueno para su espalda, por lo que si pretendes pasarte unas horas fuera, de compras o haciendo recados, pues no vale. Yo lo usé como silla para el coche. Durante los primeros meses va genial porque está muy recogidita ahí.

bebecar bebecar

En otro post hablaré de las sillas para el coche. Igual que las de paseo, son todo un mundo…

En cuanto mi hija fue más grande, y se sentaba bien, nos decidimos a comprar una silla ligera. Después de hacer un examen exhaustivo de las ofertas del mercado, nos decidimos por la Inglesina Trip. Concretamente en color rojo. A mí me gustaba mucho la violeta, pero era muy de niña y si después viene un nené… pues no valdrá… La elegimos porque las opiniones en internet eran muy favorables. Es manejable, resistente, con ruedas  de verdad y no las que llaman “rodamientos”, y se dobla muy bien ocupando poco espacio. También es ligera, la puedes levantar con una sola mano. Estoy muy contenta con ella. Lo único que no me convenció fue que no se reclina totalmente en horizontal. Pero de todas formas ya hace bastante tiempo que Lucía no se queda dormida en la silla. Además, aunque la niña ya camina y corre, aún la necesitará durante bastante tiempo, así que creo que fue una buena compra.

trip inglesina

 

Por último, comentar que habrá que comprar sabanitas y mantitas para el capazo (a mí me coincidió en invierno, así que llevé a mi hija muy tapadita con toda clase de “ropa de cama”… y luego hay unos saquitos en tamaño estándar para acoplar a las sillas. Son como sacos de dormir, por lo que la niña no corre el riesgo de destaparse. Hay una variedad tremenda, con un amplio abanico de precios. Para el verano también es recomendable tener varias fundas para la silla para ir cambiándolas. Al final se manchan bastante, con la comida, la merienda o algún incidente… Y no se puede salir de casa sin una buena bolsa que vaya colgada de la silla. Las hay que son específicas para ello, pero yo compré una que es más tipo bolsa para ir al cole. Tiene una buena asa que se cuelga de la silla, es amplia y ahí podemos llevar de todo… la ropa de recambio, tres o cuatro pañales, baberos, agua y la merienda… Todo lo que haga falta para pasar el rato fuera de casa.

Mi bebé de 18 meses.

Hoy Lucía cumple 18 meses. Este último año y medio y también los 9 meses anteriores han sido una vorágine de actividad y sentimientos. Sentimientos como la alegría, la sorpresa, la incredulidad, el agobio, el estrés, etc… Y actividad en el sentido de que tengo la impresión de que mi persona se desdobló cuando dí a luz. Es decir, no sólo tenía que cuidar de mí misma sino también de una personita nueva en el mundo. Y cuánto trabajo da!!

coletas

 

Este blog se va a actualizar más a menudo. Empezó con la noticia de mi embarazo y la crónica de esos 9 meses maravillosos que he pasado con ese pequeño ser en mi interior. Podeis volver a leer todos esos posts desde el primero, creo que son interesantes sobre todo para las chicas embarazadas que me estén leyendo o para las que estén buscando un bebé. Empieza aquí. Soy mamá y trabajadora a tiempo completo, por lo que a partir de ahora me obligaré a sacar un tiempo para actualizar este blog y contar mi bonita experiencia con esta preciosa niña que tengo.

Como he dicho, Lucía tiene 18 meses. Es una niña muy activa, risueña y muy muy buena. Esta mañana tocaba revisión de los 18 meses en el pediatra. La niña se portó muy bien y eso que le tocaba vacuna. Pues casi ni se enteró cuando se la puso la enfermera.  Pesa 11,800 kg y mide 81 cm. Está en la media de los percentiles. Tiene casi todos los dientes y la verdad es que nunca se quejó de ellos, nunca tuvo fiebre. Tuvimos suerte con ella ya que desde que nació casi nunca estuvo enferma, si acaso un catarrito en invierno que le duró cuatro o cinco días. En cuanto al habla, puedo decir que es una cotorra!! Habla muchísimo, dice un montón de palabras y pequeñas frases. Entiende todo lo que le dices y repite mucho de lo que escucha. Obedece bien ya que si le dices que no toque algo, pues no lo hace, o si le pides un beso, pues te lo da. Empieza a ser cariñosa y sabe dar unos abrazos geniales!

Le encantan los libros, tanto los cuentos como los de pegatinas y de colorear. Hace un mes o así que sabe subir escaleras (agarrada a ti o bien a cuatro patas) aunque bajar es otra historia, y le encanta correr y jugar en el parque, en los columpios y con la pelota.

jugando

 

Esto es un pequeño resumen de su evolución desde la última vez que escribí. Pero ya iré contando cosas más concretas. Mi pretensión es mantener un diario de su actividad y evolución, pero también hablar de todo lo que comporta ser madre (y padre), cosas prácticas como ropa, sillas de paso, de coche… excursiones, experiencias con la familia y la demás gente… en fin, todo lo que rodea nuestro pequeño mundo.

Un abrazo a todos. Gracias por leerme.