El séptimo mes.

Bueno, hace tiempo que no actualizo. En este tiempo tuve más clases de preparación al parto, tuve que repetir la prueba de la glucosa y tuve otra cita con el obstetra.

Intentaré resumir un poco estas últimas semanas.

Recomiendo encarecidamente las clases de preparación al parto. Son muy interesantes. Además nuestra matrona es muy buena. Llevamos 3 clases más en las que nos han informado sobre la lactancia materna (clase teórica), el parto y las ayudas sociales a las que podemos optar por nacimiento de hijo.

La referida al parto fue muy útil ya que aprendimos a reconocer cuándo una se pone de parto. Desde la semana 30 (estoy en la 31) puedes tener contracciones sin dolor, solo notarías que el vientre se pone duro y puede suponer una molestia. La duración es variable pero relativamente corta y puedes tener 3 o 4 al día. Yo todavía no he tenido ninguna. Estas contracciones son totalmente normales y no significan que estás de parto. Las contracciones que indican que estás de parto deben durar 1 minuto justo y ser regulares, teniendo 2 a 3 contracciones cada 10 minutos. Las mismas empiezan mucho antes, siendo más cortas y más espaciadas en el tiempo. Mientras no se regulan como indiqué no hay que ir al hospital, sino que puedes seguir en casa, intentando relajarte, te puedes duchar, comer algo que te siente bien, ya que después en el hospital puede que no comas en varias horas. Puedes intentar dormir… En fin, hacerlo llevadero hasta que sean las contracciones regulares. En ese momento hay que ir al hospital. Allí, verán de cuánto estás dilatada. La dilatación que indica que se puede empezar con los pujos son 10 cm. Mientras no se llegue a esa “medida” habrá que esperar y aguantar las contracciones. De todas formas, puedes pedir la epidural, que te pondrán antes de que llegues a los 8 cm, más allá ya no es necesaria porque el parto es inminente.

Si rompes aguas, tienes que comprobar que el líquido que expulsas es transparente. En ese caso, tienes unas 4 o 5 horas para ir al hospital, no tienes que salir corriendo. Todo ello dependiendo de las contracciones. Si el líquido sale verde sí que tienes que ir con urgencia. En cuanto a la expulsión del tapón mucoso, supone un líquido mucho más denso (moco) de color rosado. En ese caso tampoco es urgente ir al hospital.

Nos queda una clase sobre el parto, que será la parte “práctica”. Consistirá en el propio acto de dar a luz, la respiración, el alumbramiento de la placenta, etc…

Hoy vino el asistente social a explicarnos los trámites a realizar tras el nacimiento y qué ayudas y prestaciones podemos solicitar para el nacimiento de hijo. No las explico aquí porque son varias y basta con informarse en el centro de salud.

Tengo que comentar también que tras la primera prueba de la glucosa me llamaron porque la prueba no era concluyente y tenía que volver a hacerla. No es raro tener que ir una segunda vez, sino que suelen llamar a muchas chicas para hacerla. En la segunda prueba se tiene que tomar un líquido mucho más dulce y más denso. Y tuve que estar 3 horas allí, en la salita junto con otra docena de embarazadas. Me tomaron una muestra de sangre al principio y luego cada hora… La verdad es que fue bastante tedioso. Incluso hay chicas a las que les sienta mal el líquido y vomitan o se encuentran mal. Yo lo llevé bien. Menos mal que llevé un libro para pasar el rato. A la semana siguiente fui al obstetra y me dijo que había salido bien esta segunda prueba, por lo que me quedo tranquila.

Por lo demás, sigo pasando calor, aún siendo 24 de septiembre. Estoy dos semanas de vacaciones, por lo que intento descansar, y todos los días camino media hora (a veces voy a propósito y otras veces con los recados que hago ya camino bastante). Lo que más me cuesta ahora es dormir, ya que enseguida me duele la espalda en la zona de los riñones y las caderas y tengo que moverme mucho durante la noche. Y aún estando de vacaciones madrugo ya que no aguanto en cama. Así que tengo bastante sueño. La barriga cada vez pesa más y yo, cada vez tengo más ganas de verle la carita a ese bebé que me da tantas pataditas…

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La prueba de la glucosa.

Entre la semana 25 y la 30, debes hacer la prueba de la glucosa.

Consiste en un análisis de orina y de sangre. Una vez me tomaron la muestra de sangre, me dieron un líquido muy dulce para beber, se parecía a un acuarius de naranja pero mucho más azucarado y denso. Después me tuve que sentar en un sillón reclinable con un montón de embarazadas que también esperaban. El vernos a todas sentadas o semi-tumbadas debía ser una imagen peculiar… Tuve que esperar una hora al cabo de la cual  me volvieron a tomar otra muestra de sangre. Me dijo la enfermera que si encontraban algo malo me llamarían por teléfono, sino es que está todo bien. Por tanto, tendré que esperar. Supongo que no tardarían más de una semana en llamar.

Esta prueba se hace para detectar un posible caso de diabetes gestacional, en cuyo caso te ponen a dieta ya que es peligroso para el bebé. “El principal inconveniente que acarrea padecer diabetes gestacional es que tu feto puede crecer excesivamente, dificultando tus posibilidades de tener un parto vaginal y/o aumentando las complicaciones del parto. Para evitarlo, si padeces diabetes gestacional te someterán a una dieta baja en hidratos de carbono de absorción rápida, ejercicio y a unos controles de los niveles de glucemia”. Esto último viene en esta guía, muy instructiva.

Para esta prueba tuve que estar en ayunas y, tras levantarme a las 7:00 de la mañana no pude desayunar hasta las 12:00. Qué hambre pasé…

Resultados del análisis.

Bueno, ya me dieron los resultados del análisis de sangre y orina y está todo bien! Lo único es que el toxoplasma es negativo, lo que significa que solo podré comer la carne y el pescado muy muy hechos. Ya expliqué en un post anterior qué precauciones se deben tomar. A mí, no me supondrá mucho esfuerzo porque la carne me gusta bien hecha, no me gusta el sushi ni el tartare. Echaré de menos el jamón serrano, eso sí!

Sigo tomando todos los días el ácido fólico y me recetaron un protector estomacal ya que me sienta mal la comida y estoy con el estómago revuelto todo el día.

Y por hoy nada más. El lunes toca tocólogo.

Feliz fin de semana.

Primera cita con el médico.

Acabo de llegar de mi primera cita en el médico. Después de sorprenderse de la rapidez con la que me quedé embarazada, me dió lo que yo llamé la maratón de citas.

El próximo miércoles tengo cita para hacerme el análisis de sangre y de orina. En él se incluyen entre otras cosas el de toxoplasma y el de VIH.

El jueves, cita con la matrona. No tengo ni idea de lo que me va a hacer.

Después, vuelta al médico de cabecera para que me dé los resultados del análisis. Con éstos, me iré al tocólogo (también llamado obstetra).

Y por último, le haré una visita al especialista que más detesto, el dentista!

Parece que este viaje está empezando de verdad. Sigo sin creérmelo del todo, ya que apenas tengo síntomas. Lo único que noto son molestias en el pecho, pero nada de mareos, ni de problemas con la comida. Estoy cansada pero nada fuera de lo normal. He dejado casi por completo la cafeína y creo que eso me da dolor de cabeza de vez en cuando.

Por cierto, mi novio (que me acompañó al médico) y yo hemos recibido nuestra primera “enhorabuena” por parte de un chico que ni siquiera conocemos, el que nos dió las citas, jeje!