La ecografía del tercer trimestre.

Ayer fuimos a hacer la última eco. Me gustó mucho ver la carita del bebé, se veía bastante bien la nariz y la boca. Después, como siempre, el médico nos enseñó todos los órganos, huesos y partes del cuerpecito. Nos dijo que era grandecita y pesa 2 kilos 200 gr. Sin embargo, me quedé un poco triste ya que la niña está de nalgas.  A estas alturas ya podía haberse dado la vuelta, y aunque aún está a tiempo de hacerlo, tenemos que pensar que podría estar en esa posición para el momento del parto. Cada vez crecerá más y tendrá menos espacio para darse la vuelta. La noticia me conmocionó un poco porque hace dos semanas la matrona, al palpar la barriga, me había dicho que estaba boca abajo, un poco torcida, pero casi colocada del todo. Se debió equivocar. Conozco a varias mujeres a las que, en el último momento, su bebé se dio la vuelta y se puso boca abajo. Sin ir más lejos, mi madre me dijo que yo estaba también boca arriba y cuando faltaban solo tres semanas me dí la vuelta y me coloqué en la posición correcta. A la semana siguiente ya nací. Así que espero que mi niña tome ejemplo de su mami y se dé la vuelta también. Otra chica que conozco iba a que le dieran la fecha de la cesárea cuando vieron que el niño se había dado la vuelta.

Nos dieron cita para el próximo lunes para explicarnos una técnica que se llama “versión externa” que se usa para darle la vuelta al bebé mediante unas maniobras del médico sobre la barriga de la madre. A mí, solo ver el dibujo me dio repelús. Se hace a partir de la semana 37. Nos dieron una hoja informativa con los riesgos que conlleva. Parece que es bastante seguro y los riesgos son bajos, pero sigue sin gustarme la idea. Una vez que haya ido a la cita, contaré aquí lo que me hayan explicado.

versión externa

Si el bebé no se da la vuelta, entonces se tendrá que realizar necesariamente una cesárea. No quiero pensar mucho en ello porque aún queda tiempo pero es una posibilidad que tengo que tener en cuenta. Me da pena sobre todo porque creo que mi novio no podrá estar conmigo en el momento del nacimiento de nuestra hija. Tendré que preguntar si dejan asistir a las parejas pero supongo que no, al tratarse de una operación. Por otra parte, creo que te ponen el bebé en el pecho igual que si fuera parto natural y si no hay complicaciones no te separan de él. Esas dos cosas son las que me preocupan. La cesárea tiene un periodo mayor de recuperación y tienes que estar en el hospital más tiempo, pero todo sea por mi bien y el del bebé. No sé, todavía estoy confusa y como ya dije prefiero no pensar en ello.

Por lo demás mi niña está sana, que es lo importante.

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Ecografía de seguimiento.

Un mes después de la última, tocó otra ecografía, esta vez por la Seguridad Social.

Estoy de 27 semanas y el bebé tiene el tamaño de 28 semanas, o sea que es un poquito más grande de lo que debería. Pero no es ningún problema. De hecho, el médico ni lo mencionó. Yo pensaba que a medida que fuera creciendo la niña, vería mejor las ecografías, pero esta vez no vi gran cosa. Vi el corazoncito, que latía la mar de bien. El especialista procedió a medir la barriga, la cabeza y el femur. Nos enseñó algunas partes del cuerpo y la cara, pero yo no vi nada. En fin, no me preocupa mucho, ya veré a mi niña cuando nazca. Unos amigos nos hablaron de la ecografía 4D, pero no me hace mucha ilusión hacerla. No tengo curiosidad.

Por último, el médico me dijo que tengo la placenta “bilobular”, que significa que está como separada en dos lóbulos, unida por el medio. No tiene ninguna relevancia y no influye en nada. Simplemente tendrán que tenerlo en cuenta a la hora del alumbramiento. Así que estoy tranquila. Todo ha ido bien.

La siguiente ecografía será a finales de septiembre. Ya entré en el tercer trimestre. Me quedan 3 meses para verle la cara a mi hijita! Qué ilusión!

Tercera ecografía.

El pasado 23 de julio fuimos a ver al obstetra mediante consulta privada. Se trata del jefe de obstetricia del hospital dónde daré a luz, por lo que es un profesional muy bueno. No fuimos por capricho. Yo siempre supuse que me llegarían los controles que se hacen por la Seguridad Social. Sin embargo, como me dijeron que la placenta estaba un poco despegada y la siguiente cita me la daba para dos meses más tarde, decidimos hacer una ecografía al cabo de un mes para comprobar que todo iba bien.

Si bien tuvimos que esperar una hora a que nos atendieran (con cita previa), luego el médico fue muy atento y nos cayó muy bien. Se notaba que le gustaba su profesión ya que estuvo mucho tiempo con nosotros y la ecografía fue genial, nos enseñó todas las partes del bebé: la cabecita, movía los labios y los párpados; el corazón,con sus cuatro ventrículos; la columna, el estómago, los brazos y las piernas. Nos confirmó que era niña (por si acaso…).

Y al fin nos quedamos más tranquilos ya que la membrana de la placenta estaba casi totalmente pegada y el obstetra nos dijo que estaba todo perfecto, que no nos preocupáramos por nada. Me recetó hierro para tomar cada dos días en prevención de una posible anemia que suele afectar frecuentemente a las embarazadas. Lo tengo que tomar fuera de las comidas con agua o con zumo de naranja, ya que la vitamina C ayuda a asimilar el hierro. No se debe tomar con la leche ya que anula sus efectos.

¡Es una niña!

patucos rosas

 

¡Hoy fue un gran día! Tuvimos la ecografía de la semana 18-20. Yo me puse muy nerviosa a la hora de entrar en la consulta. Lo primero que hizo el médico fue ver el corazón. Se veía perfectamente el corazoncito dividido en cuatro partes, latiendo. Contó los latidos y todo estaba perfecto. Después nos fue enseñando varias partes del cuerpecito: midió la barriga, ahí estaban el estómago, los riñones, la columna, las piernas (se veían claramente los húmeros), un pie y el otro. Después pasó a la cabeza. Hizo mediciones y también ahí todo estaba en orden. A la hora de ver la carita, yo no conseguí ver gran cosa, nos enseñó la cuenca de los ojos, la nariz y la boca que estaba abierta. Lo que sí vi bien fue una manito, que estaba abierta, se veían todos los huesos, y de repente se cerró! Fue divertido.

También miró la placenta, volvió a hacer anotaciones y me dijo que en ciertas zonas estaba un poco despegada. No le dió importancia y me dijo que no era grave, pero debo procurar no hacer esfuerzos ni coger pesos. No tengo que hacer reposo, pero tengo que tener cuidado. En principio se vuelve a pegar sola.

Por último, nos preguntó si queríamos saber el sexo del bebé. Dijimos que sí. Lo miró y dijo sin ningún tipo de duda que era una niña!!!!  La pequeña tenía las piernas abiertas, por lo que era fácil verlo. Me alegré un montón! Supongo que me hubiera alegrado de igual forma si fuera un niño ya que no tenía preferencia. Mi novio tampoco tenía preferencia y quedó muy contento. Ahora parece más fácil individualizar a esta personita, ¡visualizar un bebecito con vestido y diadema! ¡jeje! Ya podemos elegir nombre y comprar ciertas cosas, ropita y cosas para su habitación. En cuanto al nombre, estamos entre dos o tres opciones, supongo que lo decidiremos pronto.

Ya se lo conté a todo el mundo. Todos nos felicitaron. Mi madre me dijo que ya podría calcetar ropa rosa, mi cuñada dijo que sus hijas se alegrarían un montón. Mi hermano dijo que lo sabía, y es verdad, él siempre me dijo que pensaba en mi bebé como en una niña. La matrona acertó cuando me dijo que sería niña!

Me dieron cita para la próxima ecografía el 21 de agosto. Me parece mucho tiempo, sobre todo por el problema de la placenta, que aunque no es grave, sí me gustaría saber si se vuelve a pegar bien y pronto. Estamos pensando en pedir cita en una consulta privada para el mes que viene, para asegurarnos de que todo va bien.

Y mientras tanto, seguiremos disfrutando de este embarazo tan bonito. ¡Hasta el próximo post!

Primera ecografía.

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Hoy me hicieron la primera ecografía. ¡Fue emocionante! Primero tuve que hacer unos análisis de sangre y de orina. Después me tumbé y me echaron ese gel tan frío en la barriga. Al principio el médico tardaba bastante en decirme nada, estuvo viendo, midiendo, dándole datos a la enfermera mientras yo me ponía un poco más nerviosa. Después nos empezó a explicar a mi novio y a mí dónde estaba la cabeza, el cuerpecito, los brazos y las manos con sus cinco dedos correspondientes. También vimos la columna vertebral y las piernas, las tenía cruzadas. Y lo más bonito fue ver un puntito que parpadeaba, ¡era el corazón latiendo!

Nos dijo que todo estaba bien. El bebé mide 66 mm desde la cabeza hasta el culito. Parece que no tendré que hacer la prueba de la amniocentésis ya que no me dijeron nada al respecto.

La anécdota fue encontrarnos en la sala de espera con una pareja de amigos (no diré quienes, jeje) esperando para lo mismo que nosotros. Están del mismo tiempo que nosotros, aproximadamente, y también lo mantenían en secreto, así que fue una sorpresa mutua. ¡Desde aquí les mando un beso! ¡Tenemos un secreto que mantener entre las dos parejas!

Ahora que pasó el primer trimestre y ya no hay tantos riesgos de aborto espontáneo nos lo estamos tomando de otra manera. Empezamos a hacer planes, tales como buscar un piso más grande, pensar en comprar todo lo necesario para la venida del bebé, etc… Y sobre todo vamos a comunicárselo a la familia, amigos y compañeros de trabajo… Va a ser divertido! De momento hemos invitado a nuestra familia más cercana este fin de semana para anunciárselo.

Por supuesto, lo iré contando todo aquí.