La recta final.

El martes pasado volví a la cita de los “cintos”. Estuve veinte minutos con ellos puestos y en ese periodo tuve cinco contracciones (de esas que no duelen). Le pregunté a la matrona que me atendía si eso era normal y me dijo que sí, que si tengo muchas contracciones de ésas es que el cuerpo se está preparando para el parto. Así que me quedé tranquila porque sí que noto contracciones cada dos por tres a lo largo del día.

Después, en la consulta de la tocóloga me hicieron otra eco en la que se vió que todo iba bien. El bebé pesa aproximadamente 3,500 kg. Está con la cabecita colocada. En cuanto a la urticaria me explicó que pueden ser cálculos biliares. Esto es un problema de la vesícula biliar que se queda atascada y uno de los síntomas es ese picor por todo el cuerpo. A veces les pasa a las embarazadas por culpa de las hormonas. El problema es que puede derivar en cólicos, que no son convenientes estando embarazada. Por lo tanto, me dieron cita para el próximo martes y dependiendo de los análisis, puede que me dejen ingresada ya para provocarme el parto, ya que no es bueno que tenga esos cálculos durante mucho tiempo en mi estado.

Por un lado me preocupa esto pero por otro casi me alegro de que me ingresen ya que tengo unas ganas locas de dar a luz. Estoy muy incómoda con la barriga, me pesa y me molesta mucho al tenerla baja. Los picores parece que van remitiendo un poco, pero aún así no los soporto nada bien, sobre todo en la zona de la barriga. Y por último, estoy muy cansada siempre. En casa ya casi no hago nada de tareas, estoy sentada o tumbada mucho tiempo, de hecho, como no duermo bien por las noches, suelo dormir buena parte de la mañana o en cama o en el sofá. Aún así intento caminar un poco cada día (es bueno para provocar el parto). Otra cosa que me pasa es que me hinchan las manos una barbaridad por las noches. Eso hace que casi no pueda cerrar los puños cuando me despierto. Además estos últimos días se me duermen los dedos y tengo que ponerlos hacia abajo para que me pase. Tengo ganas de que acabe esto ya y tener a mi pequeña en brazos.

El viernes pasado el médico de cabacera me vió los análisis y dijo que estaban bien, que lo de los cálculos biliares no estaba muy mal. Eso me tranquiliza. Pero dijo que es probable que me ingresen de todos modos para que no haya complicaciones, que ello dependería sobre todo de la persona que me fuera a atender ese día. Por lo tanto, no me queda más que esperar al martes y ver qué pasa.

Por otra parte, también puedo ponerme de parto en cualquier momento, por lo que estoy todos los días pensando en eso. No estoy nerviosa ni tengo miedo, lo llevo bien, es más, tengo ganas de ponerme de parto. Cuando esté sufriendo las contracciones ya pensaré de otro modo… jeje. Puse unas toallas en el coche de mi novio por si rompo aguas fuera de casa.

El otro día me encontré con dos compañeras de las clases de preparación al parto y ya habían dado a luz. Estaban esperando por la matrona con sus bebés y eran tan lindos! El compañero de trabajo de mi novio que esperaba un bebé al mismo tiempo que nosotros también fue papá estos días. Me dan una envidia…

Por último, éstos son los pendientes que compramos para ponérselos a nuestra niña cuando nazca, son super pequeños y muy bonitos:

pendientes

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Las molestias del noveno mes.

Bueno, ésta es la recta final.

Ya estoy de baja. Esto me viene muy bien ya que puedo descansar más. Me quedan unas tres semanas para salir de cuentas y tengo unas ganas… Por todo, por conocer a mi niñita, y por acabar con este embarazo que se está haciendo muy largo.

En primer lugar, ¡decir que el bebé se dió la vuelta! Fui a la cita para la versión externa en la que me hicieron una ecografía y vimos que la pequeña estaba con la cabecita hacia abajo. Me alegré un montón. La versión externa no la iba a hacer de todos modos, saliera lo que saliera en la eco. Los días anteriores, la matrona y la ginecóloga ya habían palpado mi barriga y dicho que estaba boca abajo, pero había que confirmarlo con la eco. En esa misma cita me pusieron los “cintos”. Eso consiste en ponerte unos sensores en la barriga, uno para controlar las contracciones y otro para los latidos del bebé. Fue muy gracioso ya que vi que en 20 minutos tuve tres contracciones, aunque no las noté. En esos casos se me pone la barriga dura pero no duele ni molesta nada. Lo de los latidos es muy bonito. Estaba con otras dos embarazadas, que tenían niños, y mi niña tenía las pulsaciones más altas que ellos. Creo que las niñas siempre las tienen más altas que los niños. Me pareció escucharlo en algún lado, pero no estoy segura. Lo que sé es que la médico que me atendió me dijo que estaba todo perfecto, la niña tiene un peso de 3,100 kg aunque puede ser 400 gr arriba o abajo.

En cuanto a las molestias, no sé por dónde empezar… Resulta que hace ya más de una semana que me salió una urticaria que empezó en la barriga, ¡¡junto con unas bonitas estrías alrededor del ombligo!! Ahora tengo irritada la piel de casi todo el cuerpo; además de la barriga, las piernas y los pies, las manos y brazos, un poquito en la espalda. ¡Me pica una barbaridad! Tengo ganas de arrancarme la piel… El médico de cabecera me recetó una pomada y la obstetra me recetó un antihistamínico. Si están haciendo efecto, yo apenas lo noto. Tengo que echar mucha crema hidratante. No saben decirme porqué me salió esto, dicen que es frecuente en las embarazadas. En los análisis no vieron nada. Dejé de echarme la crema antiestrías que tenía y el aceite de almendra. Ahora solo echo una hidratante normal. Además unos amigos me recomendaron una crema antiestrías de farmacia (más cara) que parece que es muy buena. La estoy echando dos veces al día en las estrías y parece que están mejorando. También compré la que es para el post-parto.

El cansancio y el peso de la barriga van en aumento. Apenas camino un poco ya me canso y tengo que pararme a descansar un rato. La barriga me pesa y en la última semana he notado que ha bajado. Todos me lo dicen también. Parece que cuando el parto se acerca, pasa eso. De echo, cuando estoy sentada, la barriga toca mis piernas, cosa muy incómoda para todo, comer, conducir, estar simplemente en el sofá (que ya no me resulta muy cómodo porque es muy bajo). Las noches sigo pasándolas bastante mal. Me despierto cada dos por tres para ir al baño y para girarme ya que enseguida me duelen las caderas o las rodillas. Ahora también me despierto porque tengo ganas de rascarme y me cuesta muchísimo resistirme.

Pilates y la piscina me hacen mucho bien. Son momentos placenteros para mí. Se lo recomiendo a todas.

No me queda mucho que contar. Ahora puedo ponerme de parto en cualquier momento. Espero poder aguantar las tres semanas (salgo de cuentas el 22 de noviembre) pero la verdad es que no me importaría dar a luz una o dos semanas antes… Supongo que podré actualizar el blog alguna vez más antes de parir, pero no prometo nada, jeje.

La versión externa.

Como ya comenté en la entrada anterior, mi bebé, de momento, viene de nalgas. El lunes fuimos a que nos explicaran qué es eso de la versión externa. Ya dije más o menos en qué consiste y no me voy a repetir. Se trataba de una especie de charla a la que fuimos varias embarazadas (unas 10). Nos pusieron unos vídeos en los que se veía cómo realizaban la técnica. A pesar de que el médico nos decía que era una técnica muy segura y relativamente común, los vídeos me daban bastante grima ya que se hace mucha fuerza sobre la barriga para ayudar al niño a darse la vuelta. No me gustó verlo. El porcentaje de éxito es del 50%, lo que me parece poquísimo; puede que no se consiga darle la vuelta, o también puede que a pesar de conseguirlo el bebé más adelante se vuelva a girar boca arriba. Además, aunque se coloque bien, no hay una garantía total de parto natural, ya que todo parto tiene sus posibilidades de acabar en cesárea por cualquier complicación que se presente. Todo eso no me pareció muy convincente así que me reitero en mi decisión (y la de mi novio) y no queremos realizar la prueba.

El trámite a seguir ahora es ir a la cita que nos dieron para la semana 37 (no lo hacen antes). Me harán una analítica y una ecografía. Veremos entonces si mi niña se dió la vuelta ella sola o bien si sigue igual. En caso de que se haya dado la vuelta, nos prepararemos para un parto normal, es decir, entre cita y cita, esperar a ponerme de parto de forma natural. En caso de que siga de nalgas o atravesada me darán cita para realizar la cesárea.

Ahora mismo, creo que mi niña está atravesada, ya que noto los bultos en la barriga a los lados del ombligo. Pero como no sé de esas cosas, no lo podría asegurar al cien por cien. Eso sí, se mueve muchísimo, así que espero que sea para ir dándose la vuelta poco a poco. Tendré que esperar 4 semanas para saberlo…

En el próximo post comentaré mi última clase de preparación al parto en la que nos explicaron los ejercicios de Kegel y la forma de empujar en el paritorio, entre otras cosas… ¡Muy instructivo!

La ecografía del tercer trimestre.

Ayer fuimos a hacer la última eco. Me gustó mucho ver la carita del bebé, se veía bastante bien la nariz y la boca. Después, como siempre, el médico nos enseñó todos los órganos, huesos y partes del cuerpecito. Nos dijo que era grandecita y pesa 2 kilos 200 gr. Sin embargo, me quedé un poco triste ya que la niña está de nalgas.  A estas alturas ya podía haberse dado la vuelta, y aunque aún está a tiempo de hacerlo, tenemos que pensar que podría estar en esa posición para el momento del parto. Cada vez crecerá más y tendrá menos espacio para darse la vuelta. La noticia me conmocionó un poco porque hace dos semanas la matrona, al palpar la barriga, me había dicho que estaba boca abajo, un poco torcida, pero casi colocada del todo. Se debió equivocar. Conozco a varias mujeres a las que, en el último momento, su bebé se dio la vuelta y se puso boca abajo. Sin ir más lejos, mi madre me dijo que yo estaba también boca arriba y cuando faltaban solo tres semanas me dí la vuelta y me coloqué en la posición correcta. A la semana siguiente ya nací. Así que espero que mi niña tome ejemplo de su mami y se dé la vuelta también. Otra chica que conozco iba a que le dieran la fecha de la cesárea cuando vieron que el niño se había dado la vuelta.

Nos dieron cita para el próximo lunes para explicarnos una técnica que se llama “versión externa” que se usa para darle la vuelta al bebé mediante unas maniobras del médico sobre la barriga de la madre. A mí, solo ver el dibujo me dio repelús. Se hace a partir de la semana 37. Nos dieron una hoja informativa con los riesgos que conlleva. Parece que es bastante seguro y los riesgos son bajos, pero sigue sin gustarme la idea. Una vez que haya ido a la cita, contaré aquí lo que me hayan explicado.

versión externa

Si el bebé no se da la vuelta, entonces se tendrá que realizar necesariamente una cesárea. No quiero pensar mucho en ello porque aún queda tiempo pero es una posibilidad que tengo que tener en cuenta. Me da pena sobre todo porque creo que mi novio no podrá estar conmigo en el momento del nacimiento de nuestra hija. Tendré que preguntar si dejan asistir a las parejas pero supongo que no, al tratarse de una operación. Por otra parte, creo que te ponen el bebé en el pecho igual que si fuera parto natural y si no hay complicaciones no te separan de él. Esas dos cosas son las que me preocupan. La cesárea tiene un periodo mayor de recuperación y tienes que estar en el hospital más tiempo, pero todo sea por mi bien y el del bebé. No sé, todavía estoy confusa y como ya dije prefiero no pensar en ello.

Por lo demás mi niña está sana, que es lo importante.

¡Es una niña!

patucos rosas

 

¡Hoy fue un gran día! Tuvimos la ecografía de la semana 18-20. Yo me puse muy nerviosa a la hora de entrar en la consulta. Lo primero que hizo el médico fue ver el corazón. Se veía perfectamente el corazoncito dividido en cuatro partes, latiendo. Contó los latidos y todo estaba perfecto. Después nos fue enseñando varias partes del cuerpecito: midió la barriga, ahí estaban el estómago, los riñones, la columna, las piernas (se veían claramente los húmeros), un pie y el otro. Después pasó a la cabeza. Hizo mediciones y también ahí todo estaba en orden. A la hora de ver la carita, yo no conseguí ver gran cosa, nos enseñó la cuenca de los ojos, la nariz y la boca que estaba abierta. Lo que sí vi bien fue una manito, que estaba abierta, se veían todos los huesos, y de repente se cerró! Fue divertido.

También miró la placenta, volvió a hacer anotaciones y me dijo que en ciertas zonas estaba un poco despegada. No le dió importancia y me dijo que no era grave, pero debo procurar no hacer esfuerzos ni coger pesos. No tengo que hacer reposo, pero tengo que tener cuidado. En principio se vuelve a pegar sola.

Por último, nos preguntó si queríamos saber el sexo del bebé. Dijimos que sí. Lo miró y dijo sin ningún tipo de duda que era una niña!!!!  La pequeña tenía las piernas abiertas, por lo que era fácil verlo. Me alegré un montón! Supongo que me hubiera alegrado de igual forma si fuera un niño ya que no tenía preferencia. Mi novio tampoco tenía preferencia y quedó muy contento. Ahora parece más fácil individualizar a esta personita, ¡visualizar un bebecito con vestido y diadema! ¡jeje! Ya podemos elegir nombre y comprar ciertas cosas, ropita y cosas para su habitación. En cuanto al nombre, estamos entre dos o tres opciones, supongo que lo decidiremos pronto.

Ya se lo conté a todo el mundo. Todos nos felicitaron. Mi madre me dijo que ya podría calcetar ropa rosa, mi cuñada dijo que sus hijas se alegrarían un montón. Mi hermano dijo que lo sabía, y es verdad, él siempre me dijo que pensaba en mi bebé como en una niña. La matrona acertó cuando me dijo que sería niña!

Me dieron cita para la próxima ecografía el 21 de agosto. Me parece mucho tiempo, sobre todo por el problema de la placenta, que aunque no es grave, sí me gustaría saber si se vuelve a pegar bien y pronto. Estamos pensando en pedir cita en una consulta privada para el mes que viene, para asegurarnos de que todo va bien.

Y mientras tanto, seguiremos disfrutando de este embarazo tan bonito. ¡Hasta el próximo post!

Semana 17.

Desde mi última entrada no he tenido muchas novedades con respecto al embarazo. Todavía me faltan dos semanas para mi próxima visita al médico, en concreto para la segunda ecografía. Tengo muchas ganas, estoy impaciente ya que seguramente podamos ver mejor al bebé ya que será más grande, y puede que sepamos si es niño o niña! En relación con esto, todo el mundo tiene su opinión al respecto. Ya había comentado que la matrona, al ver los latidos del bebé dijo que era niña. Hay más gente que me dijo que las matronas suelen acertar. Y luego están las teorías más o menos fundamentadas como que si tienes manchas en la piel es niña ya que te “roba” la belleza, que si es tranquilo y no da guerra será niño porque las niñas son más guerreras, que si tienes la barriga en pico es niño y que si es más ancha es niña… En fin, voy a tener que hacer un ranking con todos los pronósticos…

Mientras tanto, mi vida se desarrolla según la rutina de siempre. En el trabajo estoy muy ocupada y me estreso un poco, pero intento relativizar. No es bueno para el pequeño que me altere, así que me lo tengo que tomar con calma. Sigo yendo a pilates, aunque sigo teniendo bastante sueño y duermo mal. Es el único síntoma que tengo. Como bien tanto en cantidad como en calidad. En esta época del embarazo, se recomienda comer mucha fruta y verdura y cereales integrales para no tener problemas intestinales.

Y mi barriga está creciendo a un ritmo sorprendente. Cada día me parece más grande! Y eso que aún estamos al principio… Éstas son las fotos de los tres primeros meses, que es cuando menos evolución ha habido. En los próximos días subiré la foto del cuarto mes.

3 primeros meses

Ahora el baby es tan grande como una mano abierta, 12 centímetros desde la cabeza al coxis y 19 si contamos las piernas. No me puedo creer que tenga una cosita tan grande en la barriga… A partir de ahora puede empezar a sentirlo, aunque hay embarazadas, sobre todo si son primerizas, que tardan hasta la semana 20 en sentirlo. Dicen que son como burbujas y mariposas… ¡Qué ganas!

Semana 11.

mandarinaMi bebé ya es tan grande como una mandarina!

Mi barriga empieza a redondearse, me encanta! Siempre he sido bastante delgada y cuando cogía algún kilo de más era en la barriga, me daba mucha rabia, en cambio ahora me parece una barriga muy bonita…

A estas alturas del embarazo el bebé se desarrolla muy rápido, las células se multiplican y se forman los tejidos y los órganos. Por eso mi corazón late más deprisa y más fuerte, se necesita bombear mucha sangre para ello. Mi bebé mide entre 44 y 60 mm y pesa alrededor de 8 gr. Su cabecita constituye la mitad de su longitud y empieza a enderezarse sobre la espina dorsal, el cuello se alarga y se forma su cavidad abdominal, en la que se encuentran su corazón, su estómago, el hígado, los intestinos y un esbozo del sistema pulmonar. Sus ojitos ya se encuentran en la parte delantera de la cabeza y están formados la barbilla y la nariz. Ya tiene uñas y pronto podrá abrir y cerrar las manos y los pies.

Las recomendaciones en este estado es cuidar la alimentación. No se debe comer por dos, sino que se debe comer bien, tener una alimentación equilibrada y variada… fruta y legumbres, alimentos integrales, mucho calcio y beber mucho. Yo lo intento, pero el momento gominolas no me lo quita nadie! No me puedo resistir.

Ya solo queda una semana para cumplir los 3 meses. Me haré la ecografía y si todo va bien podremos contárselo a familiares y amigos! Tengo unas ganas… Ya me imagino la cara de mi madre cuando se lo anuncie, va a ser muy bonito. Ya lo contaré por aquí… Mientras tanto, otra semana que esperar.