Natación para embarazadas.

Tengo varios posts pendientes de publicar, pero con todo el ajetreo de la mudanza y luego adecentar el piso, no tengo mucho tiempo para el blog. Estos días los iré publicando, aunque no sea exactamente en orden cronológico, son situaciones que están ocurriendo en esta época, tales como más visitas a los médicos, más compritas (hay que ir consiguiendo todo lo necesario para la llegada de bebé), y demás eventos…

En la entrada de hoy hablaré de mi nueva experiencia “deportiva”. Me he apuntado a natación para embarazadas. Tenía pensado ir a la piscina ahora en agosto, por libre, pero encontré una piscina cercana que ofrecía este servicio, por lo que me animé a probar. Llevo dos días (es una vez por semana) y me gusta bastante. Somos poquitas chicas, lo que favorece que hagamos bien los ejercicios. Usamos “churros” y tablas. El truco está en nadar erguidas, como si estuviéramos de pie, en esa posición no se tira de los abdominales y no notas la barriga. Yo soy la que más avanzado tiene el embarazo por lo que me cuesta un poco más a mí que a ellas, pero lo llevo bien. Siempre me gustó la piscina, me da sensación de frescor y de relajación al mismo tiempo que haces ejercicio y acabas la sesión cansada y moralmente satisfecha.

Los ejercicios consisten en nadar a caballito encima del churro, primero hacia adelante, luego hacia atrás y de lado. Luego lo ponemos detrás del cuello para nadar de espaldas (es el ejercicio que más me gusta).  Después usamos la tabla a modo de pala para remar y también la usamos sentándonos encima de ella y nadando. Las sesiones de tres cuartos de hora me parecen cortas, me quedaría un cuarto de hora o media hora más…

En relación con esto una amiga me dijo que no se podía ir a la piscina el último mes del embarazo por razones de infecciones, sin embargo, la matrona me dijo que no es verdad, que si no te entra agua no es necesario parar.

Por lo tanto recomiendo este ejercicio que viene muy bien para todo el cuerpo y también para la moral.

Por cierto, ya no me duele la espalda, ahora tengo que complementar la piscina con alguna caminata, aunque sea cortita, otros días de la semana.