Las molestias del noveno mes.

Bueno, ésta es la recta final.

Ya estoy de baja. Esto me viene muy bien ya que puedo descansar más. Me quedan unas tres semanas para salir de cuentas y tengo unas ganas… Por todo, por conocer a mi niñita, y por acabar con este embarazo que se está haciendo muy largo.

En primer lugar, ¡decir que el bebé se dió la vuelta! Fui a la cita para la versión externa en la que me hicieron una ecografía y vimos que la pequeña estaba con la cabecita hacia abajo. Me alegré un montón. La versión externa no la iba a hacer de todos modos, saliera lo que saliera en la eco. Los días anteriores, la matrona y la ginecóloga ya habían palpado mi barriga y dicho que estaba boca abajo, pero había que confirmarlo con la eco. En esa misma cita me pusieron los “cintos”. Eso consiste en ponerte unos sensores en la barriga, uno para controlar las contracciones y otro para los latidos del bebé. Fue muy gracioso ya que vi que en 20 minutos tuve tres contracciones, aunque no las noté. En esos casos se me pone la barriga dura pero no duele ni molesta nada. Lo de los latidos es muy bonito. Estaba con otras dos embarazadas, que tenían niños, y mi niña tenía las pulsaciones más altas que ellos. Creo que las niñas siempre las tienen más altas que los niños. Me pareció escucharlo en algún lado, pero no estoy segura. Lo que sé es que la médico que me atendió me dijo que estaba todo perfecto, la niña tiene un peso de 3,100 kg aunque puede ser 400 gr arriba o abajo.

En cuanto a las molestias, no sé por dónde empezar… Resulta que hace ya más de una semana que me salió una urticaria que empezó en la barriga, ¡¡junto con unas bonitas estrías alrededor del ombligo!! Ahora tengo irritada la piel de casi todo el cuerpo; además de la barriga, las piernas y los pies, las manos y brazos, un poquito en la espalda. ¡Me pica una barbaridad! Tengo ganas de arrancarme la piel… El médico de cabecera me recetó una pomada y la obstetra me recetó un antihistamínico. Si están haciendo efecto, yo apenas lo noto. Tengo que echar mucha crema hidratante. No saben decirme porqué me salió esto, dicen que es frecuente en las embarazadas. En los análisis no vieron nada. Dejé de echarme la crema antiestrías que tenía y el aceite de almendra. Ahora solo echo una hidratante normal. Además unos amigos me recomendaron una crema antiestrías de farmacia (más cara) que parece que es muy buena. La estoy echando dos veces al día en las estrías y parece que están mejorando. También compré la que es para el post-parto.

El cansancio y el peso de la barriga van en aumento. Apenas camino un poco ya me canso y tengo que pararme a descansar un rato. La barriga me pesa y en la última semana he notado que ha bajado. Todos me lo dicen también. Parece que cuando el parto se acerca, pasa eso. De echo, cuando estoy sentada, la barriga toca mis piernas, cosa muy incómoda para todo, comer, conducir, estar simplemente en el sofá (que ya no me resulta muy cómodo porque es muy bajo). Las noches sigo pasándolas bastante mal. Me despierto cada dos por tres para ir al baño y para girarme ya que enseguida me duelen las caderas o las rodillas. Ahora también me despierto porque tengo ganas de rascarme y me cuesta muchísimo resistirme.

Pilates y la piscina me hacen mucho bien. Son momentos placenteros para mí. Se lo recomiendo a todas.

No me queda mucho que contar. Ahora puedo ponerme de parto en cualquier momento. Espero poder aguantar las tres semanas (salgo de cuentas el 22 de noviembre) pero la verdad es que no me importaría dar a luz una o dos semanas antes… Supongo que podré actualizar el blog alguna vez más antes de parir, pero no prometo nada, jeje.

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La versión externa.

Como ya comenté en la entrada anterior, mi bebé, de momento, viene de nalgas. El lunes fuimos a que nos explicaran qué es eso de la versión externa. Ya dije más o menos en qué consiste y no me voy a repetir. Se trataba de una especie de charla a la que fuimos varias embarazadas (unas 10). Nos pusieron unos vídeos en los que se veía cómo realizaban la técnica. A pesar de que el médico nos decía que era una técnica muy segura y relativamente común, los vídeos me daban bastante grima ya que se hace mucha fuerza sobre la barriga para ayudar al niño a darse la vuelta. No me gustó verlo. El porcentaje de éxito es del 50%, lo que me parece poquísimo; puede que no se consiga darle la vuelta, o también puede que a pesar de conseguirlo el bebé más adelante se vuelva a girar boca arriba. Además, aunque se coloque bien, no hay una garantía total de parto natural, ya que todo parto tiene sus posibilidades de acabar en cesárea por cualquier complicación que se presente. Todo eso no me pareció muy convincente así que me reitero en mi decisión (y la de mi novio) y no queremos realizar la prueba.

El trámite a seguir ahora es ir a la cita que nos dieron para la semana 37 (no lo hacen antes). Me harán una analítica y una ecografía. Veremos entonces si mi niña se dió la vuelta ella sola o bien si sigue igual. En caso de que se haya dado la vuelta, nos prepararemos para un parto normal, es decir, entre cita y cita, esperar a ponerme de parto de forma natural. En caso de que siga de nalgas o atravesada me darán cita para realizar la cesárea.

Ahora mismo, creo que mi niña está atravesada, ya que noto los bultos en la barriga a los lados del ombligo. Pero como no sé de esas cosas, no lo podría asegurar al cien por cien. Eso sí, se mueve muchísimo, así que espero que sea para ir dándose la vuelta poco a poco. Tendré que esperar 4 semanas para saberlo…

En el próximo post comentaré mi última clase de preparación al parto en la que nos explicaron los ejercicios de Kegel y la forma de empujar en el paritorio, entre otras cosas… ¡Muy instructivo!